miércoles, 2 de marzo de 2016

ENTREVISTA A LLUÍS BARGALLÓ “EL GRAN BARGALLÓ” MITO VIVIENTE


ILUSTRADOR, MODELISTA y DISEÑADOR DE EXIN / MADEL.
Mi primer reportaje para los Madelman no puede ser otro que para Lluís Bargalló, ilustrador, pintor, modelista y diseñador de una parte muy importante de los Madelman, faceta del cual me quedo sorprendido pues desconocía.
Hace medio año contacté con el Sr. Bargalló como fan de su trayectoria en el mundo de la ilustración; personaje venerado, querido y elevado a mito por todos los fans de Scalextric, Ibertren, Tente, Exin y Madelman. En mi primer correo electrónico, muy escueto, transmití mi admiración y profundo respeto a una de las grandes leyendas vivas de la ilustración en el sector del juguete en España.
Tras seis meses de enviarnos correos electrónicos, siempre contestados con amabilidad y simpatía, le solicité, más que una entrevista, una charla, puesto que yo no soy periodista. Su mujer Mª Rosa me facilitó el día y hora.
Llega el día. Aparezco en el estudio que tiene en la ciudad de Barcelona con puntualidad inglesa. En un segundo me asaltan todos los síntomas posibles: nervios, miedo, ¿qué me espera?, ¿cómo será?, ¿me atenderá bien?, y un largo cúmulo de sensaciones, incluida la de querer dar media vuelta e irme por donde había venido.
La primera persona en recibirme es su mujer, que me acompaña por el pasillo hasta el estudio de Bargalló. Él se encuentra dibujando en su mesa, como no podía ser de otra manera. El recibimiento es tan cálido y cariñoso por parte de los dos que, en sólo un par de minutos, hacen que me sienta cómodo y desaparezcan los temores de hacer preguntas.
La imagen y carácter de Lluís Bargalló confirman todo lo que había escuchado sobre él y están a la altura de toda su obra. Muchos de los personajes son una complicada conjunción del dibujo, su presencia, su manera de hablar, su educación y sobre todo su mirada tan profunda y expresiva, como la de todas sus obras.


¿Cómo te iniciaste en el mundo de la ilustración?

Yo vengo de una familia acomodada. En los años 40 en casa teníamos tres coches y dos sirvientas.
A los 7 años mi padre murió y todo se fue al traste, un cambio muy duro. He tenido una infancia brutal: con 12 años, de 6 a 9 de la mañana, me dedicaba a repartir cestos de ropa mojada, que iban chorreando agua y pesaban muchísimo, del lavadero del barrio a casas particulares. Me pagaban 25 céntimos por viaje y con eso podía comprar 1 peseta de comida que mi madre me preparaba. Ese era mi almuerzo, comida, merienda y cena de todo el día. Después del reparto me iba a un taller mecánico y me pasaba todo el día golpeando con un mazo de 15 kilos hierro. Estaba siempre agotado, extenuado.
El tiempo que me quedaba libre no quería ir con mis amigos, sólo quería dibujar. Dibujaba literalmente hasta las paredes de mi casa.
Había una pequeña imprenta en el barrio. De vez en cuando el dueño me encargaba cosas, etiquetas…no recuerdo muy bien,…tonterías. Un día, al entregar un trabajo, había un corredor de publicidad, un tal Sr. Botey, que me dijo que fuera a Gráficas Manen (en la Calle Diputación de Barcelona) de su parte y que explicara que quería profesionalizarme. Fui allí, y cuando me senté en una mesa y vi todo aquel material de dibujo, se me caía la baba…piensa que yo dibujaba con trozos de lápiz, no me los podía comprar. Cuando acabó la semana me pagaron mi primer trabajo: un bote de crema para zapatos. Me dieron el doble de lo que ganaba repartiendo cestas y picando hierro.

¡¡¡SE ME ABRIÓ EL CIELO!!!  DESDE ENTONCES NO HE PARADO. DIBUJO HASTA DURMIENDO.

¿El inicio de la relación con Exin?
Finales de los años 60. Yo fui director de arte de 35 grafistas en la agencia Reclamo. Estando allí, contactó conmigo Exin y empecé a dibujar Ibertren y Scalextric. Entonces llegó un punto que decidí independizarme como “free lance”. Estaba cansado de hacer de jefe y aguantar cada día atanta gente…es complicado el carácter del dibujante.
Me puse por mi cuenta con el temor de no saber qué pasaría. Empecé a dar voces aquí y allá buscando mis primeros trabajos hasta que, al cabo de un mes, recibí la llamada del Sr. Sotelo, el lugarteniente del Sr. Arnau, dueño absoluto de Exin. Me propuso continuar con el trabajo que realizaba con la agencia Reclamo, puesto que lo que quería el Sr. Arnau era aquel ilustrador de tanto talento. A partir de entonces fue increíble: Madelman, Tente, Scalextric, Ibertren, Exin básquet y futbol, pósters, folletos,...me acapararon de tal manera que tuve que dejar todos mis clientes y dedicarme exclusivamente a ellos.

Usted llegó a tener reuniones de producción constantes en Exin, ¿Cómo eran?
Cuando me llamaban para hablar de nuevos modelos de Madelman, el Sr. Arnau me recibía y me cogía del brazo. Él era un señor muy serio, muy recto, la gente le tenía un respeto exagerado, incluso miedo, pero era un señor. Nos sentábamos en una gran mesa con toda la plana mayor y el staff de Madelman. Cuando yo realizaba una observación, o tenía la intención de intervenir, el Sr. Arnau hacía callar a todos los presentes siempre con la frase: “Bargalló, ¿qué decías?”. El Sr. Arnau me hacía sentir único; con los años fuimos amigos íntimos… (se ríe).


¿Cuál fue su primer trabajo para los Madelman?
La caja azul. Me acuerdo ahora que me la enseñas..¡¡¡caramba...son más de veinte años!!!. Sí, la hice yo. No el logo pero sí las ilustraciones.

¿Conservas alguna caja?
Ni una. Siempre lo devolvía todo…menos algún coche que me quedó de Scalextric. Los guardaba, pero finalmente mis nietos jugaron con ellos hasta destrozarlos.

¿Qué te parece que se llegue a pagar más de 3000€ por estas cajas?
Asombrado, yo soy el primer sorprendido...un disparate. (se produce un largo silencio con sonrisa incluida).


¿A continuación, dentro de la primera generación Madelman, vinieron tus ilustraciones de los equipos individuales?
Sí, yo me cabreaba porque tenía un espacio muy limitado en la parte delantera, así que tenías que mirar la parte trasera para ver mi obra. El troquelado muchas veces “capaba” mis dibujos porque primaba el muñeco y accesorios, no era como en Scalextric.



¿Fuiste alguna vez a Madel, en Madrid?
Todo se controlaba desde la fábrica de Exin en Molins de Rei. Al único que conocía era a Francisco Andrés, que era quién llevaba la línea de montaje en Madrid.
El Sr. Arnau cumplió el sueño de Madel de hacer un muñeco articulado. En esa época estaba Vicente Puig, que era clave en el desarrollo de los accesorios y ropa. Era modelista, muy competente, tenía algo innato, y fue el artífice de la primera generación. Aún así, sus opiniones no contaban mucho, aunque el Sr. Arnau sabía que lo necesitaba.

¿Te daban algún prototipo de Madelman para inspirarte en tus ilustraciones?
Hacia el final me empezaron a dar algo, ya no lo conservo. Yo siempre hacia unos bocetos previos con rotuladores, en color o en blanco y negro indistintamente. Me reunía con el Sr. Arnau, lo miraba, comentábamos cambios, se hacían las modificaciones, y entonces pasaba a hacer el dibujo final.

TODAS LAS CABEZAS DE LA SEGUNDA Y TERCERA GENERACIÓN HASTA EL FINAL DE EXIN ERAN DISEÑOS MÍOS QUE YO MODELÉ. FUE UN ÉXITO.

¿Con tus ilustraciones e ideas crees que conseguiste influir en el proceso de diseño de algún modelo de Madelman a nivel estético?
Sí. Un buen día, el Sr. Arnau me llamó para que fuera a su despacho. Me preguntó si me veía capaz de crear las nuevas caras de Madelman, lo que vosotros llamáis de segunda generación. Ellos tenían en mente un muñeco con unos ojos de cristal y un aspecto que parecía Frakenstein, era una mierda aquello, con perdón…¡vergonzoso!. Le dije al Sr. Arnau que me veía capaz de hacerlo, y él me contestó: “Inténtalo”.
Me puse a ello y disfruté como nunca: el Suárez (que tengo que decir que no está inspirada en Adolfo Suárez), el Cuatrero, los Indios, el Colono,…¡todos!.
Querían una cabeza para cada personaje. Aunque las hubieron, al final la del “Suárez” fue la que más se utilizó.



Estudio previos de Bargalló utilizando fotos de sus cabezas modeladas. 
Fuente: Archivo personal del Sr. Bargalló.



Por aquel entonces, igual que ahora, me gustaba modelar; así que empecé haciendo cabezas de barro de unos 15 centímetros de altura. Ya no eran tan infantiles, y era mi forma de ver los personajes que acompañarían a mis ilustraciones, formando un todo más homogéneo.

Modelo de cabeza en barro del archivo personal del Sr. Bargalló.
No recuerdo haber leído nunca esta faceta tuya. He visto alguna foto de la cabeza, pero desconocía muchos detalles…
Yo soy un fan de mi trabajo. Fue una época gloriosa. Cuando viene a visitarme algún fan de Madelman vuelvo a meterme en ese mundo, al igual que me ocurre con el resto del trabajo que hice para Exin.



Bocetos  para la serie Oeste antes de modelarlos en barro. 
Fuente: Archivo personal del Sr. Bargalló.



¿Por qué no te dejaban firmar las cajas?
El Sr. Arnau tenía miedo de que Geyperman u otra casa me viniera a buscar. Quería que me ignoraran, que nadie me conociera. Recuerda que yo no pertenecía a Exin.

¿Cuánto tiempo dedicabas a cada proyecto? ¿Dibujaste algun Madelman que luego no saliera al mercado?
Cuando me pedían algo era para la semana pasada, y no tenía tiempo para dedicarme a nada más. Tenía que presentar dibujos sin parar. 
Cuando se pensó en los  Madelman que iban a aparecer, se dibujaron muchos bocetos de muñecos que finalmente no aparecieron…hace tantos años que no puedo recordarlo.
Tengo un pirata dibujado que nunca se hizo y tuve que parar el dibujo (me lo enseña su mujer), pero no puedo decirte más.




¿Hay algún logo de Madelman que sea tuyo?
Sí, el de los equipos. Tenía que estar integrado en la caja junto con la ilustración. El degradado que hay en las cajas también fue una idea mía que se respetó. En resumen, el diseño general era mío. Llegó un punto que se respetaba al 100% mi obra, y eso para mí era un motivo de orgullo y un gran estímulo para seguir con dedicación y entrega absoluta.



¿Cómo recuerdas el final de Exin?
Con motivo de los 20 años que hacía que trabajaba para ellos, invité al Sr. Arnau y a los suyos a comer en un conocido restaurante de Barcelona. En un momento de la comida, el Sr. Arnau me preguntó si tenía alguna factura pendiente de cobro, y yo le comenté que tenía un par pero que el cobro era a los tres meses. Me dijo que fuera al día siguiente a cobrarlas, y así lo hice, y las cobré…¡como siempre!. Al cabo de 24 horas me llamaron de la agencia Opening, que era quién llevaba el tema de la publicidad, para decirme que Exin había hecho suspensión de pagos. Me quedé de piedra.

¿Cuándo acabó Exin se acabó Madel?
Se acabó todo. Un final muy triste. Fue “sálvese quien pueda”. Volaron matrices, moldes,… todo.

¿Recuerdas algo de los últimos días en la fábrica?
Los trabajadores lo cogieron todo y montaron un mercadillo fuera para venderlo todo. No quise ni verlo ni ir.

¿Qué pasó con todo tu material original de más de 20 años de trabajo?
Mucha cosas se vendieron en el mercadillo. Sé que entre los dos hijos del Sr. Arnau hubo discusiones diabólicas para hacerse con una parte de mis trabajos. Regalaban originales míos a particulares, que ahora cuelgan en despachos de abogados y médicos.

¿Después del cierre, mantuviste la relación con el Sr. Arnau hasta su muerte?
Sí, siempre. Cuando él estaba ya muy enfermo, su hijo me llamó para que lo fuera a visitar. Se alegró muchísimo de verme, él estaba sentado con su traje. Fue una gran persona, al menos conmigo. Fue un señor en todos los aspectos, y a día de hoy lo recuerdo mucho.

¿Cuando se reeditaron los Madelman a través de la colección de Altaya, alguien pidió tu colaboración?
Sé que Pedro Lozano intentó que me pidieran las ilustraciones a mí, pero todo quedó en nada.

¿Ahora que llegará el 50º Aniversario de Madelman te han pedido algo?
No, sólo comentarios de seguidores.

¿Te arrepientes de algo en tu etapa con Exin?
No, no.

¿Qué piensas del Madelman 2050?
No lo conozco.

¿Quieres contarme algo más?
Mis amigos y aficionados me dicen que no me prodigo como debería. Nunca he ido a sitios para darme a conocer o promocionarme. Mi mundo es este. Pinto para quien quiero y cuando quiero, y procuro cobrar lo que me merezco.

¿Alguna cosa que quieras decir y no te haya preguntado?
No.


El Sr. Lluís Bargalló este año cumplirá 84 añitos, y sigue cada día dedicándose a lo que más le gusta: dibujar. El trabajo se le amontona pero no parece preocuparle.
Sus ratos libres los dedica a leer los correos electrónicos que le llegan, muchos de aquí, y unos cuantos del extranjero. Los contesta todos con cariño y mucha paciencia. Dos días a la semana imparte clases a alumnos que él se ha encargado de seleccionar, porque no les puede dedicar más tiempo.
Podía haber incorporado muchas más cosas a la transcripción de la entrevista que tuve con Bargalló, pero no lo he hecho porque considero que pueden vulnerar su intimidad. Quedarán grabadas de por vida en mi memoria.
Quiero agradecer a Lluís Bargalló su atención y, en especial, a su mujer Mª Rosa por todo el material que me ha proporcionado. Ella es la musa y memoria complementaria de Lluís, aparte de ser la responsable de la gran tarea de mantener vivo todo el archivo gráfico. Agradezco que me enseñaras la ilustración del pirata que nunca llegó a comercializarse.






7 comentarios:

Downtown dijo...

Este artículo me ha dejado anonadado. Poca historia de Madelman conozco pero el arte de Lluis Bargalló, gracias a amigos madelmaneros, es una de las cosas que sabía. Descubrir los detalles de su paso por EXIN y de sus experiencias ha sido muy ilustrativo y sorprendente.

ReCoiL dijo...

¡¡¡¡BRAVO!!! Mis más sinceras felicitaciones al autor de esta entrevista, la verdad es que he flipado en colores, por fin, puedo ponerle cara a la persona que hiso grandes trabajo de arte, en cajas tan míticas como "Titanes del Mar" de TENTE, en serio he disfrutado muchísimo leyendo esta entrevista.

Larga vida a los Gloriosos Madelman, y a la desaparecida "EXIN" empresa que lo dio todo y que dio a conocer al resto del mundo auténticos juguetes Españoles.

Saludos desde "El Bunker De ReCoiL"

Anónimo dijo...

No soy aficionada a los madelman, era niña y en aquella época eso contaba mucho, sin embargo puedo entender la emoción de la lectura por parte de los aficionados porque el trabajo y el esfuerzo en cualquier obra bien hecha es fácil de reconocer. Ahí estáis los entusiastas de estos productos como prueba de la historia sentida de nuestros juegos. Me ha gustado mucho la lectura. Mariquita Pérez.

Carlos dijo...

Una entrevista concisa y preparada. Es una auténtica maravilla que podamos entrar en la historia española de algo tan vivo como son los juguetes, y descubramos al artífice que está detrás de los Madelman. Una lectura diferente y enriquecedora.

Jóse dijo...

Una gran entrevista, con un gran contenido de referencia y con un personaje muy humano, pero sobretodo gran profesional.
Un buen entrevistador y un buen entrevistado da un resultado excepcional, como es este caso.
Grandes recuerdos y satisfacciones me han vuelto a la mente conforme iba leyendo, gracias al entrevistador por hacerme recordar esas emocionas ya casi olvidadas.

Feris dijo...

Es claro para mí que Madelam es el equivalente de G.ijoe en España.
Tienen un Pequeño Legado muy Sui Generis, que es de apreciarse.
Con todo el respeto que se merece y Honor a quien Honor Merece.
Muchas Felicidades!

En México no fue de mucha aceptación del gusto de los coleccionistas las figuras de 12" aún cuando era la época, sino más bien las figuras de 3 3/4" y/o 3.75 cuando llegaron hasta ya entrado los años 80'S. Y eso con antelación ya habían sido producidas las de Star Wars (marca Lili Ledy) a finales de los años 70'S que habían sido un Hit, de la misma manera por eso entraron en el mercado el mismo tamaño figuras de G.i.joe, con el nombre de Comandos Heroicos, que fueron incluso mejor presentados y/o empaquetados que en U.S.A. en pequeñas cajas al estilo Madelam, solo que más pequeñas.

Saludos!
Feris

pablo dijo...

Me ha emocionado y encantado la entrevista! Muchas gracias, felicidades!