martes, 24 de mayo de 2016

EL GÉNESIS DEL MADELMAN

REIVINDICANDO LA FIGURA DE ALFONSO DÍAZ ALARCÓN, CREADOR DE LAS ARTICULACIONES MADELMAN


BREVE INTRODUCCIÓN


Alfonso Díaz Alarcón nació un 9 de Abril de 1925 en la ciudad de Barcelona en el seno de una familia de tradición escultórica. Su padre era escultor y pintor de tallas religiosas, y de él adquirió todos los conocimientos que le permitieron seguir con una tradición familiar que se extendió durante todo el siglo XX.



Persona de profundas creencias cristianas y católicas, dedicó su vida al arte religioso por vocación y pasión, convirtiendo su trabajo en su principal fuente de riqueza tanto personal como espiritual. Incluso llegó a decir que no tenía que haber formado una familia porque le restaba tiempo a su dedicación por el arte religioso cristiano. Su familia entendía sus palabras: era tan simple como que sentía que le faltaba tiempo, tiempo para transformar sus inspiraciones en arte.




Trabajador incansable, educó a sus cuatro hijos dentro de la más pura tradición católica y, fue su hija Manuela la que, con catorce años, jugó con el primer Madelman de la historia. Ella era la única hija de la familia y la niña de sus ojos, y compartió con ella la creación del Madelman. En la memoria de Manuela quedaron grabados todos esos momentos tan especiales y divertidos del proceso creativo de su padre en la talla del muñeco, puesto que Alfonso Díaz nunca había tenido un encargo tan especial y utilizó al Madelman como elemento afectivo, educativo y de juego entre ellos. Gracias a su testimonio, entenderemos que el trabajo de su padre no se trató únicamente de crear unas articulaciones, si no que fue mucho más lejos de lo que las historias cuentan y de lo que los seguidores de Madelman creemos.


DIFÍCILES AÑOS 40




La familia de Alfonso Díaz vivía en Barcelona, en la calle Verdi del barrio de Gracia. Su padre fue encarcelado durante la dictadura por no ser afín al régimen y realizar arte religioso. Después de esto se trasladó a vivir a Montjuic, aprovechando la ayuda de un vecino de la familia, el Sr. Nicolás, que los acogió en su casa de veraneo.

¿Manuela, como fueron los inicios de tu padre en el arte religioso?


Ya en el año 1940 ingresó en la escuela de Bellas Artes de Barcelona. Allí podía desempeñar los estudios en Arte y Escultura religiosa. El ya sabía esculpir y tallar pero ahí pudo ampliar sus conocimientos.


Sobre el año 1958 entró a trabajar con una carta de recomendación para una empresa de arte religioso llamada Raventós.


Mi padre siempre se traía trabajo a casa, jamás descansaba, realizaba encargos a parte del trabajo que iba desarrollando diariamente.



El primer taller como artista independiente lo tuvo en el año 1974 en el barrio de Bellvitge de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona).


¿Cómo definirías a tu padre?


Escultor, dibujante, pintor, artista, creador y, a veces, inventor. Llegó a realizar un brazo articulado ortopédico por encargo de un médico. Era como una mano pinza para coger las cosas. Anteriormente ya había diseñado el movimiento de los brazos de los “gegants” de Olost de Lluçanés.  

Figura en Bronce de uno de los entrenadores de Joaquín Blume, que actualmente 
se encuentra en el pabellón que lleva su mismo nombre.

¿Qué trabajos realizaba?


Lo principal eran tallas de Jesucristo, vírgenes, pinturas, retablos y esculturas para muchas iglesias de toda España. Mandaba gran cantidad de tallas al continente Americano. Muchas de ellas he tenido la oportunidad de visitarlas. Otras no las he podido encontrar.

Talla de Jesucristo en el taller de Alfonso Díaz en Bellvitge, y él mismo realizando una escultura.


ADA Y EL MADELMAN / EL NACIMIENTO DE UNA OBRA MAESTRA


¿De donde surgió la relación de tu padre con Exin?



Tenía muchos conocidos en la profesión. Creo que quien le puso en contacto con Exin fue un amigo suyo, un tal Sr.Ramisa, que lo recomendó por los conocimientos que tenía.

Mi padre fue a hablar con ellos y Exin le encargó que diseñara y creara un muñeco que fuera articulado.


¿Tú tenias catorce años?


Sí, lo recuerdo muy bien. Sería por la primavera del 66…¡como si lo viera trabajando hoy con el Madelman!. 



Un día llegó a casa y le comentó a mi madre que teníamos que comprar el material necesario para el muñeco, así que nos envío a la calle del Carmen, en Barcelona. Por aquel entonces allí se encontraban muchas casas de venta de material religioso. Compramos bolas de rosario de distintas tamaños, muelles, y algunas piezas de madera. Eso es todo lo que utilizó para tallar y crear el Madelman: material religioso.

Bola de Rosario original utilizada y tallas inacabadas de extremidades.

¿Qué más recuerdas del proceso?


Recuerdo que estaba creándolo en el patio de nuestra casa. Teníamos una glorieta que hizo él mismo, y allí estaba, sentado con un botijo de agua tallando las maderas.

¿Recuerdas si hizo algún dibujo o plano del Madelman antes de hacer la primera maqueta?


Sí, dibujaron unos planos grandiosos entre él y un tal Sr. Albert Plaza. Yo recuerdo verlos en muchas ocasiones.


¿Tu padre te iba enseñando cosas?


Lo recuerdo tallando los brazos y piernas. Él tenía clara la forma y dimensión del cuerpo, y probaba continuamente la manera de articularlo. Unió las bolas de los rosarios para el movimiento de cadera, e intentó alguna cosa con los muelles, pero lo descartó.  

Pruebas, entre ellas la unión articulada del torso y la pelvis, formada por dos bolas de rosario.

¿Las manos eran siempre el sello de presentación en todas las obras de tu padre?


En todas sus tallas religiosas las manos eran siempre exactamente iguales: los dedos, las palmas,… siempre las hacia igual. Eran las manos de Jesucristo con su respectivo simbolismo cristiano: la mano derecha es Jesús dando la bendición, y la izquierda es la mano que se lleva al corazón.

Brazos con sus manos fijas, pruebas realizas por Alfonso Díaz bajo su supervisión en Exin.

¿Los tornillos como forma de fijación fue idea suya?


Sí, los incorporó en la unión del torso y la parte baja de la espalda. Hizo primero un molde en yeso para probarlo; recuerdo las vueltas y vueltas que le dio; e, incluso, el tiempo que le llevó inventar la cruceta interior para unir brazos y cabeza.

“Calzoncillos” originales atornillados en yeso.

¿Cuánto tiempo estuvo para crear el Madelman?


Ese verano acabó todo el cuerpo con sus articulaciones, y fue a Exin a entregarlo. Entonces, estuvo una buena temporada colaborando con ellos en todo el tema de moldes y últimos retoques, adaptando y corrigiendo las últimas versiones del Madelman hasta que, finalmente, obtuvieron el modelo definitivo y Madel lo patentó.

Primer Madelman combinado de piezas de plástico y madera.

Pero, ahí no acabó su trabajo…


¡No! Él diseñó con madera el cinturón con cartucheras del primer militar. Esta pieza no la conservo. 



Un día empezó a tallar en madera el casco militar, los prismáticos, una ametralladora y también recuerdo la cantimplora, que tampoco la conservo. Mis hermanos jugaban continuamente con todo ello, así que hay partes de madera que desaparecieron.


Prismáticos y cascos diseñados por A. Díaz realizados en moldes por Exin durante su estancia. Podemos observar 
el casco central tallado en madera (entre las dos cabezas)  y, a su izquierda, en plástico pintado a mano.

¿Cooperó en el diseño de las botas?


Sí, las botas las talló en madera y dejó al Madelman sin pies (risas). Hizo que el muñón encajara en las botas. 


¿Intervino para algo en la vestimenta del Madelman?


Mi padre me comentó en su día, que se encargaban otros de vestirlo.

Botas primer Madelman diseñadas por A. Díaz. En las primeras pruebas no aparecían orificios.

¿Me puedes explicar en quien se inspiró tu padre para realizar la cara del Madelman?


Compró tres fotos: una era de Roger Moore cuando hacia la serie “El Santo”, la otra era del agente 007 Sean Connery, y la tercera era del actor Rod Taylor.



Hizo un busto de unos 17 cm en barro y luego lo coció, incluso sacó un molde en yeso. Esta cabeza siempre estuvo rondando por casa, pero desapareció en la época que mi padre murió.

Roger Moore “El Santo”                Sean Connery “Agente 007”                      Rod Taylor
Cabezas Madelman. Podemos observar dos modelos distintos.

Si no es indiscreción, ¿cuánto cobró por el diseño del Madelman?


No sé si fueron 3000 ó 7000 pesetas. En aquel tiempo era dinero, y él estaba contentísimo. Además, le regalaron un Scalextric y un Exin Castillos. 



Mi padre no era consciente en aquel momento de lo que había hecho. Luego, pasados los años, entendió todo lo que representaba para los coleccionistas y la industria del juguete.


¿Te hizo comentarios sobre el Madelman pasados los años?


¡Uy! Se convirtió en un tema tabú. Era una persona tan sencilla y humilde que no le daba importancia a lo que hizo, no se preocupaba ni lo más mínimo de atribuirse algún merito. Mi padre había comprado alguno a mis hermanos y cuando le sacaban el tema siempre me respondía lo mismo: “Yo no tuve la idea, solo lo creé”.


¿Qué es ADA?


Tan simple como su seudónimo para firmar sus obras.

Más piezas del Madelman. Podemos observar la caja con pinturas que se utilizó para pintar los cascos.

LA INUNDACIÓN


Después de todo esto llega la inundación en L’Hospitalet de Llobregat…


Sí, a principios de los 70. Él estaba trabajando en el estudio que tenía en casa, una planta baja, y hubo un problema con la red de desagües o algo parecido. El caso es que el agua subió hasta el nivel de la ventana de la planta baja. Nosotros estábamos en la planta de arriba y mi padre nos gritó para que saliéramos de la casa.


Fue una desgracia porque se le mojaron todos los planos que tenía en el estudio, entre ellos, los del primer Madelman. Lo único que pudimos salvar fue una caja metálica donde mi padre guardaba todas las piezas que creó para el Madelman. Te puedo asegurar que la caja estaba hasta los topes, pero mis hermanos jugaban con ella y fueron perdiendo piezas y piezas, si no, lo tendríamos todo en madera.

Manuela Díaz nos enseña la caja donde su padre siempre guardó al Madelman.


AGRADECIMIENTOS A TODA LA FAMILIA DÍAZ


Cuando contacté por primera vez con Manuela, de inmediato me transmitió un sentimiento de tristeza e impotencia que había vivido su familia. Ella siempre se ha preocupado de reivindicar la figura de su padre por el trabajo realizado en el Madelman. Hace años que ya se hacían referencias a él en textos publicados en internet, y creo que los más interesados en el tema conocíamos perfectamente su colaboración.



Sobre el año 1995 su disgusto fue mayúsculo cuando en un programa de televisión sobre los inventos del siglo XX atribuían el diseño del Madelman a un autor anónimo. Manuela contactó con la televisión local de Barcelona pero no fue atendida debidamente ni obtuvo ninguna respuesta a su solicitud. Llegó a contactar incluso  con la familia Exin, pero de nada sirvieron sus llamadas.




Espero con toda mi humildad y cariño que este pequeño reportaje sirva para poner mi granito de arena a que esa sensación pueda desaparecer a partir de ahora. Tengo que decir que tuve el privilegio de regalar a Manuela el libro de Jon Díez de Ulzurrun “El diario de los Madelmanes”, para que viera que los aficionados y coleccionistas de Madelman ya sabíamos de la contribución inestimable de su padre.




Por último, agradecerte toda la confianza depositada en mí, y la sinceridad, amabilidad  y el inmenso cariño que me habéis demostrado junto con tu marido. Debo decir que el placer ha sido mío y que el hecho de haberme mostrado vuestro tesoro ha sido para mí un regalo adelantado de cumpleaños. No me equivoco al afirmar que con Manuela he ganado una nueva amistad. Un fuerte abrazo para toda la gran familia Díaz.



8 comentarios:

MONTAMAN SANCHEZ dijo...

fantastico

Fanzine Making Time dijo...

Fabulosa entrevista y recopilación de material gráfico. Enhorabuena por otro imprescindible capítulo recuperando la historia del juguete moderno y sus protagonistas en España!

TURRON dijo...

Este tipo de reportajes sobre los madelman es lo que siempre estaba esperando Nunca me cansaré de saber mas sobre su creación y anecdotas.

Juguetes Reunidos dijo...

Muy interesante.

Unknown dijo...

Muy buen reportagee...no esperavamos menos....saludos desde canariass

rafa dijo...

Me ha gustado mucho. Lo tengo claro, don Alfonso Díaz Alarcón,, creador del madelman. Ya no se me olvida. Gracias a Don Alfonso por tantas emociones vividas con los madelman.

Langsdorff dijo...

Un gran homenaje, estupendo artículo !

Nandoman dijo...

Estupendo reportaje de investigación. Ha sido como recorrer el camino de baldosas amarillas, para llegar a conocer al mago de Oz. Don Alfonso Díaz, fue el padre de nuestro querido compañero en el tiempo. No lo olvidaré. Cuando jugaba con ellos de niño, siempre pensaba que las manos se parecían a las de las estatuas religiosas que veía en las iglesias. Años más tarde, los coleccionistas pudimos saber por qué.